BIO

A los 18 años, tomé la mayor decisión de mi vida: participar en lo que antes era el Servicio Voluntario Europeo dentro del programa Youth in Action de la Unión Europea. Hoy el Cuerpo Europeo de la Solidaridad un proyecto parte del programa Eramus Plus. 

Significó el primero de mis grandes viajes, además de entrar en contacto con toda la oferta de movilidad europea en el ámbito de la Educación No Formal. Perfeccioné mi nivel de inglés, fui capaz de soñar en inglés y a mi vuelta comencé mi carrera universitaria; a la vez que trabajo con grupos de jóvenes en campamentos, talleres, cursos, voluntariados. Durante los años de licenciatura en Historia del Arte, comprendí el sabor del gusto y mi mirada estética fue refinada por el estudio y la contemplación. También conocí la práctica del Yoga durante los años de universidad y, ya nunca abandoné la práctica ni las lecturas sobre hinduismo. Finalmente ya incorporada al mercado laboral, me formé en Hatha Yoga y descubrí la meditación Zen. 

Mientras practicaba algunas artes, me deleitaba en otras. Sin espíritu de provecho, sin búsquedas pretenciosas. Siempre el arte fue alimento para mi espíritu. Así, las artes performativas y la literatura han sido las más practicadas.Entendí hace unos años que la estructura fractal de mi caos se ha ido manifestando en mi vida laboral:  proyectos artístico-educativos, viajes culturales y talleres y clases de Yoga. 

Talleres que se convierten en viajes iniciáticos, viajes que son prácticas meditativas y sesiones de yoga que son una obra de arte. El juego en el teatro es uno de los aprendizajes artísticos que he conocido.

¿Cómo lo hago?

VISIÓN Y MISIÓN

Debo crear mi propio sistema o ser esclavo del sistema de otro. No razonaré ni compararé: mi negocio es crear

William Blake

Desde los viajes, desde la educación artístico-cultural, desde la práctica del yoga con un pensamiento tangencial. El lenguaje crea realidades y el pensamiento es acción, de manera que si mejoramos la manera en la que nos hablamos a nosotros mismos las acciones internas y externas se manifestarán en la integridad de nuestra persona y la nobleza de nuestro espíritu.

Con la experiencia del vivir he comprendido que facilitar experiencias más profundas sólo se puede hacer desde un lenguaje poético y desde lo simbólico. Gracias a este lenguaje se visibiliza lo invisible. Es dar espíritu a la materia. En esa creación lo sensual y sensorial se unen a  la noción de eternidad contenidad en nuestro cuerpo-templo.

Y desde ahí he creado mis proyectos.

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